Mariana V (Mamá de Sofía) "Llevábamos 4 meses durmiendo a saltos de 45 minutos. Mi esposo y yo ya ni nos hablábamos del cansancio. Compré el PDF a las 2 a.m. pensando 'bueno, una estafa más', pero lo que me gustó es que no te pide que dejes llorar al bebé hasta que se rinda. Empezamos a ajustar las 'ventanas de sueño' que explican ahí (yo ni sabía qué era eso) y a la tercera noche, pasó lo inesperado, 4 horas seguidas. Casi lloro de la emoción cuando me desperté y vi que eran las 3 y ella seguía dormida. No es magia, pero te da un orden que te salva la vida."